Marruecos'17: Introducción

Esta es la entrada 100 del blog, y quería hacer algo especial. Nunca imaginé que coincidiría con el viaje mas potente que he hecho hasta la fecha, pero casualidades de la vida así ha salido. Pensaba hacer una súper entrada con todo el viaje al completo, pero se me está yendo de las manos, en todos los sentidos y por ese motivo prefiero volver a los fascículos.

Como excepción a la filosofía de esta página, en esta ocasión la mayoría de las fotos son de los componentes de la comitiva, es lo que tiene viajar «solo», aunque sí que les he dado una repasillo. GRACIAS por vuestro permiso. ¡Y comenzamos!:


Introducción

Que te parece si comienzo por lo que escribía una tarde cualquiera del mes de Marzo, cuando aún no tenía decidido si hacer el esfuerzo para reunir el dinero y realizar este viaje con mis amigos.

«23/03/17
Aún no tengo ni pasaporte. No estoy seguro si al final me atreveré a efectuar este viaje. En esta tormenta de pensamientos, miedos, ilusiones, zonas de confort, prejuicios, dinero, etc. me decido a comenzar a escribir mis tribulaciones por si luego pueden resultar de utilidad.

Como digo, aún no se si voy a realizar este viaje. A favor tengo que es un viaje organizado. En teoría no debe haber ningún problema porque llevo la logística y la experiencia de un guía, que, de hecho, ya ha llevado a algunos de estos mismos amigos a un viaje parecido en otra ocasión. Estos mismos amigos que harán seguro que el viaje sea inolvidable. Además la eterna duda de ¿cuando sino voy a hacer algo así? Yo solo, ni de cachondeo.

Sin embargo, en contra tengo eso que los modernos denominan: zona de confort, me da mucho respeto salir de ella, donde, lógicamente, me siento seguro; La panojita, con el dinero que me va a costar esto, tengo para muchas cosas que tampoco me vendrían mal; Los prejuicios. Todo está en los ojos del que mira, y lo que ve, es tanto lo que ve como lo que espera ver. Creo ser, o al menos trato de ser una persona abierta de mente, pero a veces, por la influencia de, llamésmosle x, no tengo todas conmigo de que me vaya a gustar lo que me voy a encontrar. ¿Pero, y si sí? Si no voy no lo podré saber. Es necesario vivir para enriquecer el alma y poder crear tus propios pensamientos mas allá de lo que otros te digan.

En fin, que seguiré poniendo pesas en la balanza y al final, cerca del último día, en el lejano Agosto, tomaré la decisión. Espero que correcta.

De momento, en unos minutos voy a hacerme unas fotillos para la obtención del pasaporte por si acaso.»
disfruta del momento
Ahora, ocho meses después, y una vez realizado el viaje, trataré de resumir lo que me aconteció en él. Pensado para intentar conocer la parte menos conocida (para el turismo de masas) de Marruecos; por cierto, bastante cañero, pese a tratarse de un viaje «organizado» y lo pongo entre comillas, porque se puede decir que entre Antonio -el guía- y Manuel -el ideólogo- montaron una magnífica sesión de mototurismo creada prácticamente ad-hoc. Tal y como a mí me gustan, de rodar mucho, de ver mucho y de visitar mucho. Por tanto, bastante intenso, muy intenso. Mentalmente tengo la sensación de haber estado fuera de casa un mes. Para lo bueno y para lo malo, -el post-vacacional me va a durar hasta navidades-.

No me voy a andar con rodeos, si te sientes identificado con las dudas que tenía en Marzo, te sugiero que las escribas en un papel e inmediatamente lo rompas en mil pedazos. Ha merecido la pena 100%. Al final, o mejor dicho, al comienzo conseguí entrar en faena con la mente libre de cualquier prejuicio que pudiera tener hacia esa cultura y dejar que el viaje me empapase. Que el viaje me hiciese mejor o peor, pero que me hiciese algo. El dinero, salvando y respetando las circunstancias de cada uno, está para gastarlo, bajo mi punto de vista, mejor en emociones, que es lo que te vas a llevar, y en mi caso, aún haciendo un gran esfuerzo, lo considero bien invertido. De la zona de confort esa, estoy seguro que ahora mide unas cuantas unidades más. Bastantes más. Suficientes para no volver a preocuparme por ella, o sentir vértigo si reparo en donde me daría reparo viajar ahora.
Cartel distancia a Tombouctou
Escucha, y te aconsejo todo esto aún sin haber tenido un viaje idílico. No he tenido suerte en este viaje, principalmente en lo concerniente a la salud. Lo que se suele decir, unos problemillas de mierda. Ya el segundo día comenzaron con una indisposición estomacal para posteriormente a dos días de acabar, terminar con mis huesos ingresado por unas horas en una clínica por una diarrea que me tuvo apretando el ojete desde otros tantos días atrás, y nunca mejor dicho, hizo que me cagase.
sellando orificios
Pero, ¿que viaje has hecho, melón? estarás preguntándote. Se trataba de un viaje de 7 días recorriendo Marruecos, con la idea de llegar hasta las dunas del desierto de Erg Chebbi, allende la cordillera del Atlas, cruzando ésta y rodar principalmente por el Marruecos profundo, lo más alejado posible de las rutas turísticas que todo el mundo suele hacer.

Los 7 días previstos debían comenzar a contar desde el sábado por la mañana bien temprano, cuando cruzaríamos el Estrecho de Gibraltar desde Tarifa, para entrar vía Tánger a Marruecos. Esto se traduce en que, en mi caso, debía salir un día antes para llegar a Tarifa y hacer noche allí. Lo que junto a otro más de vuelta, suman 9 días de moto. Unos días previos al viaje, decidimos modificar el plan previsto, y en lugar de entrar a Marruecos el sábado por la mañana, lo haríamos el viernes a última hora y avanzaríamos un poco hasta la cercana localidad de Assilah donde pernoctaríamos algo más tranquilos que en Tánger. Con ello podíamos comenzar tranquilamente ya desde dentro, ahorrarnos el madrugón y ganar tiempo de ruta el primer día.
A cambio, en el camino se perdía la visita a la población de Chefchaouen, la ciudad añil.

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