la batalla de Las Navas de Tolosa

Domingo, 5 de Enero. Comenzamos el año con una rutita cultural.

Llevo algún tiempo leyendo sobre la época de la reconquista en la que el frente estuvo en mi zona de residencia, aquí se dieron leña hasta aproximadamente el principio del fin de este período. La batalla de las Navas de Tolosa.
Acaecida en 1212, marcó un cambio de rumbo en la historia de España. Históricamente se ha pensado que la batalla sucedió en la localidad jienense de Las Navas de Tolosa, sin embargo, esta ocurrió unos kilómetros más al norte, cerca del paso de Despeñaperros, en la población de Santa Elena. Allí levantaron hace unos años un museo sobre dicha batalla. Por lo que qué mejor que comenzar el año visitando uno.
museo Batalla de las Navas de Tolosa
La mañana se presenta bastante buena para ser Enero. No ha helado, ni hace viento, ni llueve, aunque sí hay algunas nubes que dejan el ambiente con el típico tono plomizo del invierno.
He quedado con Javi en un punto intermedio.
museo Batalla de las Navas de Tolosa
Cogemos la A-4 en Almuradiel. Atravesamos Despeñaperros por el nuevo viaducto, el cual realiza su cometido perfectamente, esto es, si te descuidas ni te enteras de que has pasado por aquí.
Una vez en Santa Elena, siguiendo las indicaciones de la página web del museo, tomamos la carretera a Miranda del Rey. Lo cuento por si os acercáis que no os perdáis, se encuentra fuera de la población y no está muy bien señalizado.
museo Batalla de las Navas de Tolosa
Antes de entrar en el museo propiamente dicho, damos un rodeo por el exterior para estirar un poco las piernas y hacer algunas fotos de las figuras que adornan este. Ya que estamos, aprovechamos para sacar nuestro niño y divertirnos un poco.
museo Batalla de las Navas de Tolosa
Y hacer un poco el gamberro
museo Batalla de las Navas de Tolosa
Tranquilos, no os voy a contar la batalla. Para eso ya está la Wikipedia.

El museo, en realidad es un centro interpretativo y se centra principalmente en los antecedentes a la contienda. La interpretación me parece bastante acertada, de hecho, estoy completamente satisfecho de haber realizado la visita -a pesar de los 3€ que cuesta entrar-
museo Batalla de las Navas de Tolosa
Debo reconocer que me ha abierto los ojos en el sentido crítico sobre los verdaderos motivos de la llamada reconquista. Siempre me han contado, o me he dejado contar, la historia desde el punto de vista del lado vencedor, es decir, los cristianos eran los buenos y los moros los malos. Ahora no estoy tan seguro, aunque aquí no es lugar para esta discusión y no voy a ahondar más.
museo Batalla de las Navas de Tolosa
Desde luego eran otros tiempos y otras formas de pensar, pero me produjo gran estupor leer el sermón del amigo Bernardo de Claraval, el cual os transcribo:
Oh, vosotros que me escucháis,
Apuraos a purgar vuestros pecados mediante victorias sobre los infieles y permitid que la liberación de España sea la recompensa de vuestro arrepentimiento. El dios viviente me ha encomendado anunciaros que Él castigará a aquellos que no lo defiendan contra sus enemigos.
Que corran a las armas; permitid que la ira divina las anime en la lucha y permitid que en el mundo cristiano resuenen estas palabras del profeta, "¡Maldito sea quien no manche su espada con sangre!".
Soldados cristianos, Él quien dio su vida por vosotros, ahora exige la vuestra a cambio. Estas son batallas dignas de vosotros, combates en los cuales es glorioso conquistar y beneficioso morir. Dejad entonces las cosas que mueren para lograr palmas inmortales y así conquistar un Reino que no tiene final
Y este es santo...
museo Batalla de las Navas de Tolosa
También es cierto y me estoy dando cuenta ahora, que no leí la arenga musulmana, que intuyo será equivalente.

Bueno, aparcando la crítica a otra forma de entender la vida, para finalizar la visita, subimos a la torre del mirador para divisar desde este punto el escenario de la batalla.
Vista campo batalla Navas de Tolosa
Y lo cerca que estamos del desfiladero de Despeñaperros.
Despeñaperros
Dejamos el museo y nos ponemos en camino para acercarnos a la localidad vecina de Vilches, donde la tradición cuenta que en su iglesia se conservan algunas reliquias de la batalla.
En lugar de dirigirnos por la autovía, lo hacemos por el itinerario alternativo. Nos adentramos por la J-5020 hacia el área recreativa de La Aliseda, muchísimo más interesante, estrecha, sinuosa, con un buen asfaltado, aunque en esta ocasión, tras el temporal de los días anteriores nos la encontramos muy muy sucia y debemos andar con muchísima precaución.
J-5020 La Aliseda P.N. Despeñaperros
Apenas quedan dos kilómetros de este tramo cuando damos caza a un coche que va soltando por el tubo de escape lo que no está escrito, en lugar de adelantarle, me detengo para comentar con Javi que le parece la piedra del promontorio.
J-5020 La Aliseda P.N. Despeñaperros
A él le recuerda un pato, a mí, la cabeza de un cocodrilo.
J-5020 La Aliseda P.N. Despeñaperros
Continuamos, aunque apenas a 100 metros volvemos a detenernos. Al girar la primera curva se nos muestra en primera persona la postal de a continuación.
Castillo de La Nava La Carolina
Pecado no detenerse. Detrás del promontorio se encuentra La Carolina, por lo que creo que se trata del Castillo de La Nava, aunque no estoy del todo seguro. Aquí se aprecia mejor la postal
Castillo de La Nava, La Carolina
Las chimeneas, corresponden a los restos de la antigua minería del plomo de la zona. Desde la autovía se aprecian bastantes de ellas.
Chimenea La Carolina
La A-301 nos conduce hasta las proximidades de Vilches. En esta dirección, la cola del embalse de la Fernandina sirve de punto de inicio al denominado mar de olivos como es considerada la provincia de Jaén.
Dada su localización, Vilches es un importante enclave estratégico, ya ocupado por los íberos.
Iglesia de San Miguel, VilchesIglesia San Miguel, Vilches
Como decía, en la iglesia de San Miguel, se conservan algunos souvenirs de la batalla, compuestos por la cruz del Arzobispo D. Rodrigo, una bandera, una lanza de los soldados que custodiaban al Emir Miramamolín y la casulla con la que el arzobispo ofició misa el mismo día de la batalla.
Reliquias Batalla Navas de Tolosa, Vilches

Retablo iglesia San Miguel, Vilches
De estos, se ha demostrado científicamente, que al menos la bandera es posterior, probablemente perteneciente a un destacamento de los tercios de Flandes.
Subimos a la inmejorable atalaya que posee esta población, su Ermita de la Virgen del Castillo.
Fue levantada en el s. XVIII sustituyendo otra medieval del s. XIII, edificada a su vez sobre los restos de una antigua atalaya musulmana.
Ermita Virgen del Castillo, VilchesErmita Virgen del Castillo, Vilches

Ermita Virgen del Castillo, Vilches
Del castillo, se conservan pocos elementos, la mayoría de la piedra de las murallas y torres se aprovecharon como cantera de materiales constructivos.
Ermita Virgen del Castillo, Vilches
Personalmente, más que la ermita, me llama más la atención, por la curiosidad y quizá la sorpresa, las cuevas/viviendas que hay excavadas en la roca de falda del promontorio.
Casa cueva Vilches
Por supuesto deshabitadas. Parece que las están acondicionando, espero que para utilizarlas de atractivo turístico.
Casa cueva Vilches
Atractivo turístico como son con las majestuosas vistas que se aprecian desde, como decía, esta privilegiada atalaya
Vistas desde Ermita V. Castillo, Vilches

Vistas desde Ermita V. Castillo, Vilches
Y es con esta panorámica de la localidad de Vilches, con la que cierro esta entrada. La vuelta la hicimos disfrutando del antiguo trazado de la A-4 por Despeñaperros en exclusiva para nosotros, pero sin detenernos, él solo se merece una crónica.
Panorámica Vilches desde Ermita V. Castillo

Espero que os haya gustado.
V'sss