Esta no va de motos

Hola.

Ayer hicieron un comentario en la entrada del blog que recorría los parajes de La encomienda de Mudela sobre que allí mataban águilas imperiales y demás, y lo cierto es que aparte de soltarlo como anónimo, casi que me echaba la bronca por ir por allí, o al menos, eso me pareció. Por supuesto, no sabía de que estaba hablando.

Bueno, pues hoy, en un blog que sigo habitualmente, difunde la noticia que habla sobre el tema, y como me ha llamado la atención, la copiaré aquí para difundirla yo también, ya que igual que sin interés, hago publicidad de sitios, según mi punto de vista, unas veces buena y otras no tanto.

Lo copiado a continuación, no es mi opinión, sino la del blog que enlazo: ENTRADA ORIGINAL

Las seis Águilas Imperiales envenenadas y las dos Españas.



Hoy nos ha llegado la triste noticia del envenenamiento de al menos seis Águilas Imperiales, especie como saben en peligro de extinción. –Para colmo, esto se ha producido, ni más, ni menos, en la llamada finca de la Encomienda de Mudela, en el término municipal del Viso del Marqués (Ciudad Real). – Para que ustedes se hagan una idea, la Encomienda de Mudela es un lugar que pertenece a Parques Nacionales, es decir, que lo que aquí se hace lo pagamos todos… ¿Y qué se hace aquí exactamente, preguntarán ustedes?...

Pues verán, la Encomienda de Mudela es principalmente el lugar de caza, sobre todo de perdices, de la mayor parte de los ricos e influyentes de nuestro país. Fíjense, por aquí ya traían al Dictador Franco, también son habituales Abelló, Botín y todos esos grandes banqueros y gentes relacionadas con el poder, que nos han metido, por cierto, en esta injusta crisis económica pero que ellos no padecen. - Pero si hay alguien al que se le relaciona, más que a nadie, con este lugar es a nuestro Rey Juan Carlos.

Ante tanto pez gordo, que por aquí viene, el número de perdices y conejos que se encuentra en la zona debe ser y además lo es, muy grande. El éxito de las cacerías de tanto señorito junto, que realmente es lo que cuenta, debe estar siempre asegurado – Miles de perdices de granja son soltadas cada año en la Encomienda de Mudela. Ingente es también el número de conejos que aquí se puede encontrar, llegan a esconderse debajo del propio coche, y no exagero, e incluso, se acercan a uno, como si de un grupo de pequeños cachorros se tratara… - Los comederos y los bebederos artificiales, situados por todas partes, evitan que estas especies, llamadas cinegéticas, se alejen demasiado. – Realmente, cuando se visita este lugar, se puede llegar a afirmar que la Encomienda de Mudela es una granja intensiva, donde conejos y perdices, se comportan y viven como gallinas y ovejas. - ¿Se imaginan lo complicado que resulta cazar aquí?…

Siempre que paseamos por esta tierra, de pueblos de repoblamiento, y pese a todo, aún prácticamente deshabitada, siempre vimos Águilas Imperiales, pero también; Águilas Reales, Calzadas, Búhos Reales, Zorros y Meloncillos. Especies, algunas de ellas protegidas, que dada la abundancia de tantas presas fáciles también se han ido asentando en el entorno. - Otros, que también aparecieron siempre, fueron los guardas, que por cierto, debieran proteger más las águilas que las perdices de granja y no al contrario…

En fin…, qué quieren que les diga, las cuentas están clarísimas, es lo de siempre; los intereses ocultos, lo que verdaderamente importa a los que mandan, las leyes que los pobres deben cumplir y los poderosos no, todo está aquí nuevamente presente. - Las eternas dos Españas, es la culpable de la muerte de esas seis Águilas Imperiales y nadie más. Águilas, que por cierto, eran de todos nosotros…